En los primeros días...
Este V(m)elero es, como dije, un barco especial...su principal caracteristica es que solo zarpa hacia un puerto cuando su tripulante cree que es su destino pero además, seguirá navegando solo y solamente si el tripulante (durante la trayectoria, mientras navega) sigue creyendo en ese puerto a donde se ha iniciado el viaje...
Al principio, como todo lo que recién empieza, hay gran entusiasmo y hasta euforia...todo funciona.
Las velas, las sogas y el timon...las olas son mansas y el sol rebota en el agua celeste...
todo es estimulante y provocador...jajaja.
En esos primeros días, el tripulante piensa que facil ha sido, si solo con el deseo el barco se dirige al puerto...algo tan comun como es desear permite al que lo tripula instalarse en el V(m)elero, que es un barco muy bonito, comodo y hasta permite tomar sol en la cubierta...
Pero los primeros días pasan pronto...y entonces, vienen las noches, los vientos, las olas crispadas en medio de nubes amenazadoras...un clásico de la vida...
Es que la pesca parecia facil y ahora no sale un pez...es que todo era calido con los rayos del SOL...es que ahora las nubes negras han traido frio y llovizna...la suave caricia de la brisa del MAR se ha convertido en asperas rafagas que encrespan las olas y pegan fuertes golpes en el casco del barco...
Empieza el miedo a ganar mi corazón...surge el temor a que todo empeore...
Entonces crece la ansiedad....y se formulan las preguntas de siempre:...¿Pero que hago en este barquito?...¿Pero que hago en este peligroso sitio?...¿Pero que estaba pensando cuando zarpé?...
¿El deseo?...que deseo?...
Es ahí, cuando emerge LA DUDA, donde todo cambia... de pronto y para mal...
Es entonces cuando el V(m)elero siente que el tripulante está dejando de CREER en el puerto de destino....
Continuaré pasando la Bitacora...
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